13ª generación de Aj’qij, desde su nacimiento vino predestinado a caminar por el mundo, llevando el mensaje de paz y fuego sagrado a los 5 continentes de nuestra madre Tierra. A pesar de haber quedado huérfano muy pequeño, perdiendo a su padre y a su madre, luchó para salir adelante, encontrando personas que le ayudaron a aprender a leer y escribir, pudo labrar su camino. Su nombre maya k'iche' “Wakatel Utiw”, Lobo Errante, un nombre que le dieron los bisabuelos, espíritus invisibles, durante una ceremonia maya, en el lugar sagrado Kampana’baj San Francisco el Alto, Totonicapán.
En su vida, el Aj’Qij ha luchado por defender los derechos de los pueblos indígenas, del pueblo Maya, trabajando para defender lugares sagrados y creando el Consejo de Ancianos Indígenas y guías espirituales de Guatemala. En 2008, fue nombrado Embajador de los pueblos indígenas por el Presidente de la República de Guatemala.
